Estrategia: Si queres hacer las cosas bien, también tenes que tener en cuenta esto
Cuando hablamos de estrategia, muchas veces no se entiende de que se está hablando, que hay atrás de esa palabra. Suena a algo técnico, reservado para consultoras grandes o corporaciones con presupuestos altos. Pero la estrategia no es un lujo, ni un concepto abstracto: es simplemente el camino que elegís, con criterio, para llegar a donde querés llegar.
Sin estrategia, igual avanzás. El problema es que avanzás a los tumbos, repitiendo lo que “se supone que hay que hacer”, copiando lo que le funciona a otro, publicando porque hay que publicar. Y así, mucha energía se diluye en acciones que no suman a ningún lado concreto.
¿Qué es, en palabras simples, tener una estrategia?
Es tener claridad sobre tres cosas:
- dónde estás parado hoy,
- adónde querés llegar,
- y qué camino conecta un punto con el otro.
Cuando esas tres cosas están definidas, cada contenido, cada publicación, cada acción de venta deja de ser un hecho aislado y pasa a ser parte de algo mayor.
Con esa estrategia definís que haces cada mes, cada semana y así paso a paso, ordenado, planificado y coherente es más simple avanzar y lograr resultados
¿De dónde salen las ideas para diseñarla?
No salen de la inspiración del día, ni de mirar qué está haciendo la competencia. Salen de mirar hacia adentro: qué fortalezas tenés vos o tu negocio que otros no tienen, qué debilidades te están limitando el alcance, qué oportunidades hay dando vueltas en tu mercado que todavía nadie aprovechó, y qué amenazas externas tenes que tener en el radar. A esto se lo conoce como análisis FODA, y aunque suene a power point corporativo, es en realidad el ejercicio más honesto que podés hacer antes de tomar cualquier decisión de comunicación. Ahí es donde aparecen las ideas reales, no las que se te ocurren mirando Instagram.
El secreto es transformar esa debilidad en tu fortaleza. ¿Cómo hacerlo?
Primero identifícala. Si por ejemplo la debilidad es “falta de tiempo” (algo muy frecuente) transfórmala en fortaleza creando sistemas que optimicen el uso del tiempo, y ese sistema pasa a ser un valor agregado en tu servicio, por ejemplo.
Si la debilidad es el límite de los recursos físicos, transfórmalo potenciando el valor del servicio o producto que estas compartiendo sin que sea necesario aumentar el recurso físico.
Pensamos que la debilidad hay que esconderla. Y en realidad cultivando la fortaleza existente, creando fortalezas nuevas que resuelvan esa debilidad pasa a transformarse en algo positivo y que eso se trasforma en cimiento de la estrategia.
Reconocer los limites es fundamental. Hasta donde puedo sostener, y facilitar el producto o servicio manteniendo la calidad. Es una forma de medir el potencial del alcance. Y crecer y abarcar hasta donde puedo dar.
Las palabras clave: el puente entre vos y quien te busca
Una vez que sabes hacia dónde vas, necesitas que las personas correctas te encuentren en el camino. Ahí entran las palabras clave: los términos que usa tu potencial cliente cuando busca lo que vos ofreces. Elegirlas bien no es una cuestión técnica de SEO solamente, es una cuestión estratégica: si tu contenido habla el idioma que tu cliente ideal no usa, por más bueno que sea, no lo va a encontrar.
Estas palabras calves salen de tu mayor virtud y fortaleza. Salen de tu valor diferencial. Salen de tu principal producto o servicio. Y se forman en la integración absoluta de todas estas partes. No es un párrafo, no son frases, no son renglones. Son palabras claves.
¿Por qué?
Porque la repetición de esto es lo que va a hacer que la estrategia tenga fuerza. Va a generar que “se grabe” consciente o inconscientemente en las personas y de este modo sepan con solo verte que haces y cuál es tu fortaleza
¿Cómo lo utilizo?
En todos los perfiles, en todos los posteos, en todos los copi, en toda documentación o material que, en redes, en el embalaje, en la papelería. Es lo segundo más importante después del nombre de tu marca. Y lo vas a repetir siempre.
Genera construcción de tu marca.
El objetivo SMART: la brújula que ordena todo lo demás
Toda estrategia necesita un objetivo concreto. No “quiero crecer” o “quiero vender más”, sino algo específico, medible, alcanzable, relevante y con un tiempo definido. Por ejemplo: “conseguir 15 consultas calificadas por WhatsApp en los próximos 60 días a través de contenido en LinkedIn e Instagram”. Ese tipo de objetivo te permite después evaluar si lo que estás haciendo funciona o no, y ajustar con datos en vez de con sensaciones.
Teniendo en cuenta todos los aspectos de tu empresa, producto o servicio, el objetivo se lo establece al principio y con mucha consciencia.
Algunas características que debe tener
- Tiene que involucrar todos los detalles necesarios sobre lo que se aborda.
- Tiene que poder cumplirse.
- Tiene que haber algunos números o resultados que sean los que midan los logros.
- Tiene que generar valor real a la marca, empresa, emprendimiento.
- Tiene que estar establecido el tiempo en que se lo va a realizar.
¿Qué pasa si vas a la intuición?
La intuición tiene un lugar valioso, sobre todo al principio, cuando todavía no tenés datos propios. Pero si la intuición es lo único que guía tus decisiones, corres varios riesgos: invertir tiempo y dinero en canales que no le hablan a tu cliente ideal, publicar contenido que no está alineado a ningún objetivo, y no poder explicar por qué algo funcionó o no funcionó cuando pasó. Sin estrategia, cada resultado —bueno o malo— es un misterio. Con estrategia, cada resultado es información.
Es muy común que cuando logran resultados continúen a intuición. El tema es que cuando algo cambia, si quieren volver a lograr resultados no saben cómo lo hicieron. A la vez no prepararon el terreno para cuando las circunstancias cambian.
Siempre los resultados inciden de múltiples factores. Mucho está en nuestras manos, su identificación cuidado y medición es lo que nos permite incidir en los resultados posteriores.
¿Cómo se miden los resultados?
Se miden en relación al objetivo que definiste, no en relación a cuántos likes tuvo una publicación. Si tu objetivo era generar consultas, medís consultas. Si era posicionar tu marca, medís alcance y engagement de calidad, no solo cantidad. La métrica correcta depende siempre de lo que definiste al principio, por eso el objetivo SMART es tan importante: sin objetivo claro, no hay forma de saber qué mirar.
Medir los resultados es esencial para poder crecer.
¿Y después? La estrategia se ajusta, no se abandona
Ninguna estrategia sale perfecta en la primera versión. La diferencia entre quien tiene estrategia y quien no, es que quien tiene estrategia revisa, ajusta y vuelve a probar con base en lo que los datos le muestran. Quien no la tiene, cuando algo no funciona, simplemente prueba otra cosa al azar, sin entender qué cambió y por qué.
Estrategia no es rigidez, es dirección
Tener estrategia no significa tener todo atado y sin margen de cambio. Significa tener un mapa que te permite saber, en cada momento, si el camino que estás recorriendo te acerca o te aleja de donde querés llegar. Y eso, en un contexto donde todo cambia rápido, es lo que te da la posibilidad real de sostener el rumbo sin perder la esencia.
Si te interesa meter mano en esto de forma práctica —armar tu FODA, definir tus palabras clave y construir tu objetivo SMART—, te espero en el próximo Workshop de Digitalización e IA Aplicada. Es gratis, es en vivo y está pensado justamente para que salgas con algo concreto, no con más teoría.
Es esencial permitirnos todos los cambios necesarios hasta que nos den resultados de forma fluida constante y con cierta accesibilidad.
La estrategia no necesariamente tiene que ser algo incómodo, todo lo contrario, se la puede trabajar hasta lograr una estrategia que permita cierta comodidad y accesibilidad en el crecimiento.
Sumate a la comunidad para enterarte
de todo lo que compartimos
• talleres, vivos, novedades…. y más.
¡Gracias por ser parte!
Consultas
Canalizadas
personales y digitales.
En cada encuentro trabajamos con los sentidos del alma, con toda la información disponible para ir profundo en lo que necesite.
Lo que vos y tu empresa necesite!
